Enrique Guzmán, el pintor que vaticinó su despedida

  • "...La obra de Enrique Guzmán fue una obra apasionada que confrontó conceptos y experiencias como el destino,  la individualidad o la relación del sujeto con la creatividad”.



Por Salvador Perches


Ciudad de México, México, 13/06/16, (N22).-  A 30 años de su muerte, el artista plástico, Enrique Guzmán fue recordado en el Museo de Arte Moderno por los especialistas en arte, Erik Castillo y Luis Rius, quienes abordaron la obra del pintor, considerado pionero del neomexicanismo.

Su suicidio a los 33 años lo convirtió en un pintor que presagió el destino antes de darse la oportunidad de vivir.

“Enrique Guzmán fue un artista que murió muy joven, un artista que de alguna manera podríamos considerar 'malogrado', pero a la vez fue un artista pionero.  A la postre el trabajo que él realizó sería muy significativo para generaciones inmediatamente posteriores a él, las cuales han hecho una revisión de su trabajo, desde el punto de vista de los creadores, pero también desde el punto de vista de los analistas, de los críticos de arte, quienes han rescatado una figura mítica, legendaria, en muchos sentidos idealizada, pero también fundamental para entender los procesos del arte contemporáneo en México", comentó Erik Castillo, crítico de arte.

Relacionado con el realismo y el surrealismo, la obra del artista plástico Enrique Guzmán se caracteriza por proyectar depresión compulsiva, estilo que prefigura su fin.

“Hay imágenes que son extremas desde el punto de vista afectivo y sentimental, muchas de ellas podrían interpretarse como sutiles vaticinios o como intuiciones sobre la experiencia de los límites, no sólo la de la desaparición física (en este caso de su persona) sino sobre experiencias subjetivas que son límites. La obra de Enrique Guzmán fue una obra apasionada que confrontó conceptos y experiencias como el destino,  la individualidad o la relación del sujeto con la creatividad”.

Por otra parte, nunca dejó de lado sus luchas. La primera, en 1978, cuando protestó por el sistema oficialista para la premiación del arte en México. La segunda, en 1982, cuando hizo trizas y desgarró con un cúter una de sus pinturas en exhibición en la Pinacoteca de la Casa de la Cultura de Aguascalientes al ver que se había convertido en una posesión pública. Poco después, quemó una gran parte de su producción de dibujos y pinturas.

“Al interior del mundo del arte es conocida su figura. Los pintores, los artistas visuales, en general los artistas plásticos lo tienen presente (sobre todo últimamente, me refiero a los últimos 10, 15 años) por su actitud desafiante frente a ciertas instancias de la vida cultural. Merece un conocimiento público más amplio que trascienda el mundo de los especialistas enfocados y que se relacione con los públicos interesados”.



Imagen:http://bit.ly/25YhhdO
16AM

0 comentarios:

Gracias por tu comentario...